JOSE, EL NIÑO DE LA ALDEA
Había una vez, en una aldea pequeña, un niño que se llamaba José, era un niño obediente y bueno, ayudaba mucho a su mamá en todos los quehaceres de la casa, y no solamente eso sino que todos los días salía a trabajar vendiendo unos dulces que su mamá preparaba. El resto del día lo dedicaba a ayudar a los demás, sobre todo a los más pobres, a cuidar de los animales, y raras veces hacía nada para sí mismo
Había una vez, en una aldea pequeña, un niño que se llamaba José, era un niño obediente y bueno, ayudaba mucho a su mamá en todos los quehaceres de la casa, y no solamente eso sino que todos los días salía a trabajar vendiendo unos dulces que su mamá preparaba. El resto del día lo dedicaba a ayudar a los demás, sobre todo a los más pobres, a cuidar de los animales, y raras veces hacía nada para sí mismo
Mensaje
Me gusta
No