No todo es soplar y hacer botellas: La elaboración de botellas, desde tiempos remotos, está basada en la habilidad del artesano para soplar el vidrio, pero a pesar de lo difícil de la labor, siempre se supuso que, comparando el resultado final (la botella terminada) con la forma de elaborarlo (soplar), era muy sencillo "soplar y hacer botellas". Paradójicamente, la expresión pasó a utilizarse para advertir sobre lo dificultoso de cierta tarea por emprender.