No se puede escupir al cielo (one's chickens willl come home to roost): Proverbio que señala lo vano del insulto o la ofensa al Creador y que, por extensión, se aplica a todo acto de rebelión o descontento hacia las personas que están por encima de nosotros. Cuando uno escupe hacia arriba, ineluctablemente la saliva vuelve a caer y, por lo general, en la propia cara del que escupió. Lo mismo sucede con las cosas en la vida.