Viste el rey ropas brillantes,
y luego hace desfilar
cuatrocientos elefantes
a la orilla de la
mar.
La princesita está bella,
pues ya tiene el prendedor
en que lucen, con la estrella,
verso, perla, pluma y
flor.
Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar:
tu aliento.