Dicen que la bruja Rita
es la mejor del planeta
manejando la varita.
Y, además, hace calceta.
Su oficio le gusta mucho.
Encanta en sólo un segundo
sin mover el cucurucho:
¡no hay otra igual en el mundo!
es la mejor del planeta
manejando la varita.
Y, además, hace calceta.
Su oficio le gusta mucho.
Encanta en sólo un segundo
sin mover el cucurucho:
¡no hay otra igual en el mundo!
Convierte un sapo en burbuja
o un neumático en pingüino.
Es que Rita es una bruja
como la copa de un pino.
Entre conjuros y hechizos
corre a casa en media hora,
le echa un ojo a los mellizos
y pone la lavadora.
Vuelve volando al trabajo.
¡Caramba! ¡Qué movimiento!
Rita trabaja a destajo
o un neumático en pingüino.
Es que Rita es una bruja
como la copa de un pino.
Entre conjuros y hechizos
corre a casa en media hora,
le echa un ojo a los mellizos
y pone la lavadora.
Vuelve volando al trabajo.
¡Caramba! ¡Qué movimiento!
Rita trabaja a destajo
y no descansa un momento.
Haciendo un enorme esfuerzo,
llega rauda a su mansión
a preparar el almuerzo:
guiso de ojos de ratón.
Tiene, tras fregar los platos,
diez minutos por delante:
da betún a los zapatos,
cose un botón, zurce un guante…
Haciendo un enorme esfuerzo,
llega rauda a su mansión
a preparar el almuerzo:
guiso de ojos de ratón.
Tiene, tras fregar los platos,
diez minutos por delante:
da betún a los zapatos,
cose un botón, zurce un guante…