EL PERRO Y EL HUESO
Había una vez un perro muy satisfecho porque cargaba un hueso.
Al pasar por un puente, miró hacia abajo y vio su propia imagen reflejada en el agua.
Pensando que su imagen era otro perro con un hueso en loa boca, pensó: “Pelearé con ese perro tonto y me llevaré su hueso!” y comenzó a ladrar.
Al abrir la boca, el hueso cayó al agua…
El perro de nuestra historia, por desear el hueso del otro, terminó quedándose sin nada.
Moraleja: Más vale pájaro en mano que ciento volando.
Había una vez un perro muy satisfecho porque cargaba un hueso.
Al pasar por un puente, miró hacia abajo y vio su propia imagen reflejada en el agua.
Pensando que su imagen era otro perro con un hueso en loa boca, pensó: “Pelearé con ese perro tonto y me llevaré su hueso!” y comenzó a ladrar.
Al abrir la boca, el hueso cayó al agua…
El perro de nuestra historia, por desear el hueso del otro, terminó quedándose sin nada.
Moraleja: Más vale pájaro en mano que ciento volando.