En un
castillo
había tres
colores,
rojo blanco y "morao".
Cogí el rojo,
me quedé cojo,
cogí el blanco
me quedé manco,
cogí el "morao"
me quedé "escalabrao".
Fui al
médico,
me quitó lo cojo,
me quitó lo manco,
me quitó lo "escalabrao",
le dí cinco duros
y salí "curao".
(Enviada por Alexia Zalve)