LA NUEZ DE ARRIBA: No temas: por los senderos...

No temas: por los senderos
polvosos y desolados
te velarán mis cuidados,
galantes palafreneros.
Y cuando con mil luceros
en opulento derroche
se venga encima la noche,
obsequiará tus oídos
con sus monótons ruidos
la serenata del coche.