Cuando el fuego no tuvo secretos pare el hombre, surgió el primer horno artificial, una simple
plataforma de arcilla, previamente calentada y sobre la que se colocaban los panes que habían de cocerse.
Pero el pan tenía que ser plano y pocogrueso y la necesidad de
perfeccionarlo llevó a la creación de los hornos cerrados, construidos de arcilla o de losas.
Poco a poco las distintas civilizaciones fueron mejorando la construcción de los hornos.
La necesidad de aumentar la producción por razones demográficas, obligó a ir modificando las características de los hornos
plataforma de arcilla, previamente calentada y sobre la que se colocaban los panes que habían de cocerse.
Pero el pan tenía que ser plano y pocogrueso y la necesidad de
perfeccionarlo llevó a la creación de los hornos cerrados, construidos de arcilla o de losas.
Poco a poco las distintas civilizaciones fueron mejorando la construcción de los hornos.
La necesidad de aumentar la producción por razones demográficas, obligó a ir modificando las características de los hornos