En 1936 como consecuencia de la guerra civil, hubo un gran desabastecimiento de toda clase de alimentos.
El pan que
tuvo que ser necesariamente el alimento básico, hubo de hacerse con las harinas mas insòlitas,
como las de habas,
garbanzos, cebada y centeno, las cuales daban panes negros y pesados,
de sabor poco agradable e indigestos.
En agosto de 1986, el pan quedó libre de peso y precio, excepto uno por provincia.
El pan que
tuvo que ser necesariamente el alimento básico, hubo de hacerse con las harinas mas insòlitas,
como las de habas,
garbanzos, cebada y centeno, las cuales daban panes negros y pesados,
de sabor poco agradable e indigestos.
En agosto de 1986, el pan quedó libre de peso y precio, excepto uno por provincia.