FUEGO
Tus ojos no te permiten
Mirar los ojos del sol.
Pero tu cuerpo palpita,
El calor que necesitas,
Para saber que es el sol.
Entonces venda los tuyos
A la hora de sentir.
Y verás igual que el ciego,
Que al acercarse hacia el fuego
Puede al frío distinguir.
Tus ojos no te permiten
Mirar los ojos del sol.
Pero tu cuerpo palpita,
El calor que necesitas,
Para saber que es el sol.
Entonces venda los tuyos
A la hora de sentir.
Y verás igual que el ciego,
Que al acercarse hacia el fuego
Puede al frío distinguir.