Un día, yo tenía un amigo, un buen amigo, alguien a quien quise mucho... Al que le entregué toda mi confianza, al que me cegué porque creí que como yo lo quería... él me quería... Y no era así, y mis otros compañeros me hicieron abrir los ojos (aquellos que nunca tomaba en cuenta), y abrí mis ojos, y me di cuenta que era verdad, pues solo me recostaba a él, sin pensar en todos los que perdía en esos momentos...