LA NUEZ DE ARRIBA: No me culpes por haber ignorado...

No me culpes por haber ignorado
que eras un ángel y también mujer,
pues mi humana condición no me ha dado
la capacidad de poder entender,
a pesar de cuanto te he amado
que del cielo mismo procedía tu ser.
Y aunque ahora siempre, solo estaré,
sabré que a mi ángel, amé.