LA NUEZ DE ARRIBA: Ante tu cuerpo desnudo estaba,...

Ante tu cuerpo desnudo estaba,
paralizado yo mientras veía,
la belleza que en mi se derramaba,
y que de tu suave piel se vertía.
En tus ojos dulces yo me ahogaba
y lentamente el corazón perdía,
sin siquiera intentar un segundo
oponerme a la dueña de mi mundo.