DESTINO
Deja, deja ese grito,
ese inútil plañir, sin eco, en vaho.
Porque nadie te oirá. Solo. Estás solo
DÁMASO ALONSO
igual que un perro abandonado
el hombre
aúlla a las estrellas
está solo
no sabe a dónde ir
no tiene coartada contra el tiempo
no ignora su destino
Deja, deja ese grito,
ese inútil plañir, sin eco, en vaho.
Porque nadie te oirá. Solo. Estás solo
DÁMASO ALONSO
igual que un perro abandonado
el hombre
aúlla a las estrellas
está solo
no sabe a dónde ir
no tiene coartada contra el tiempo
no ignora su destino