LA NUEZ DE ARRIBA: DESTINO...

DESTINO

Deja, deja ese grito,

ese inútil plañir, sin eco, en vaho.

Porque nadie te oirá. Solo. Estás solo

DÁMASO ALONSO

igual que un perro abandonado

el hombre

aúlla a las estrellas

está solo

no sabe a dónde ir

no tiene coartada contra el tiempo

no ignora su destino