LA NUEZ DE ARRIBA: SALMO...

SALMO

la tarde es un remanso

donde tienden su música las aves

y dejan indolentes las nubes su vestigio

y yo que soy mortal

apenas un temblor de tierra estremecida

contemplo del silencio la infinita hermosura

y escudriño los signos imposibles

que nunca se me ofrecen

después

bajo la extraña sensación

de profanar un reino ya sin dioses

escribo en los renglones

de ese cielo impasible

que me excluye de toda eternidad

el verso inmemorial de mi derrota