METÁFORA DEL BALÓN
Detrás de un saltamontes fugitivo
van unos cuantos locos cazadores,
repartiendo patadas, sinsabores,
por algo que ellos dicen deportivo.
Por su temperamento tan esquivo
los que corren se deben dar esmero.
Sandía es con un disfraz de cuero,
rana fugaz vestida de melón,
melodrama de media población
y enemigo terrible del portero.
Detrás de un saltamontes fugitivo
van unos cuantos locos cazadores,
repartiendo patadas, sinsabores,
por algo que ellos dicen deportivo.
Por su temperamento tan esquivo
los que corren se deben dar esmero.
Sandía es con un disfraz de cuero,
rana fugaz vestida de melón,
melodrama de media población
y enemigo terrible del portero.