EROS O EL AMOR
Por los caminos del sol
baja Eros con sus flechas.
Las cintas del aire rizan
su inmaculada belleza.
Por los caminos del sol
baja Eros con sus flechas.
Las cintas del aire rizan
su inmaculada belleza.
Su piel tan blanca parece
una infinita azucena,
sus manos rosas de nácar,
sus ojos palomas tiernas.
una infinita azucena,
sus manos rosas de nácar,
sus ojos palomas tiernas.
Sobre el oro de su pelo
una corona de estrellas,
de la que penden racimos
de hermosura y de inocencia.
una corona de estrellas,
de la que penden racimos
de hermosura y de inocencia.