I. A los quince años
Dos hablan dentro muy quedo;
Rosa, que a espiar comienza,
oye lo que le da miedo,
ve lo que le da vergüenza.
Pues ¿qué hará, que así la espanta,
su
amiga, a quien cree una
santa?
No sé qué le da sonrojo,
mas... debe ser algo grave
por el ojo,
por el ojo de la llave