PENUMBRA
Ninfa Duarte
El sol bajaba lentamente en el horizonte
y en mi alcoba se pintó la penumbra
cuando te vi llegar aquella tarde;
estabas tan bello como un soberano
con tu rostro bronce y una sonrisa a flor.
Mis brazos se abrieron para recibirte,
y fue tu cuerpo pegadito al mío
en esa caricia tibia y apretada,
la que me dio en
penumbra
el beso de amor que esperaba...
Ninfa Duarte
El sol bajaba lentamente en el horizonte
y en mi alcoba se pintó la penumbra
cuando te vi llegar aquella tarde;
estabas tan bello como un soberano
con tu rostro bronce y una sonrisa a flor.
Mis brazos se abrieron para recibirte,
y fue tu cuerpo pegadito al mío
en esa caricia tibia y apretada,
la que me dio en
penumbra
el beso de amor que esperaba...