LA NUEZ DE ARRIBA: No hay pero que valga, ¡flojo!...

No hay pero que valga, ¡flojo!
Sal que ya estoy viendo rojo
y ansío tenerte enfrente…
Ente.

Pero, ¿dónde estás?, repito,
que estoy oyendo tu grito
y tu ausencia ya me admira…
Mira.