Y la lluvia arrecia para mis males, sigue cayendo sobre nosotros acercando fantasmas, abriendo escondidas heridas, mojando sin escrúpulos mi lamento, son tantas las penas que dejó la tormenta de ayer que el sólo recuerdo tapara las otras que han de venir.
Cada rayo, cada trueno me acerca, para mi desgracia, más y más a la realidad en que vivo, vida obligada.
Si nos quisimos tanto, si juntos pasemos bajo atronadoras tormentas, juntos hicimos camino, juntos… siempre juntos, ¡siempre! me dijiste un día.
Atrás quedan juramentos y promesas rotas ¿por quién?, que más da si al final están rotas.
Cada rayo, cada trueno me acerca, para mi desgracia, más y más a la realidad en que vivo, vida obligada.
Si nos quisimos tanto, si juntos pasemos bajo atronadoras tormentas, juntos hicimos camino, juntos… siempre juntos, ¡siempre! me dijiste un día.
Atrás quedan juramentos y promesas rotas ¿por quién?, que más da si al final están rotas.