En este sentido, las primeras las llevaron mujeres griegas alrededor del año 600 a. C., y eran unas sandalias muy bajas y blandas, que cubrían principalmente los dedos de los pies y el talón. Llamadas sykhos, se consideraban un artículo vergonzante para el hombre, y se convirtió en uno de los trucos cómicos teatrales predilectos, que con toda seguridad habían de conseguido a un actor las risas del público