Ya es mediodía y dos personas se dirigen a un reencuentro, soñado, esperado.
Sin prisa pero sin pausa José Antonio camina por la calle La Capilla, al llegar a la 13 de Belgrano
ingresa por la San Martín hasta el local de El Recodo del Sol.
Ingresa y en una de las mesas, junto a un escueto árbol coronado con un nido de golondrinas, divisa sentada a Gabriela.
Sin prisa pero sin pausa José Antonio camina por la calle La Capilla, al llegar a la 13 de Belgrano
ingresa por la San Martín hasta el local de El Recodo del Sol.
Ingresa y en una de las mesas, junto a un escueto árbol coronado con un nido de golondrinas, divisa sentada a Gabriela.