No para ella. Aquel día, lo recordaba - ¿desde hace diez, treinta, cincuenta años?-, era el cumpleaños de él, de su primer, inolvidable y gran amor. Sin percatarse,
como había sucedido en años anteriores, se acercó a la ventana y reclinando la cabeza al vidrio entrecerró sus ojos y en silencio, mientras su mente era invadida por los recuerdos
que atesoraba desde siempre, una furtiva lágrima empezó a deslizarse por su rostro…
De súbito, una llamada telefónica que interrumpe aquel sólido silencio, que interrumpe su sollozo, que interrumpe sus recuerdos…
Intrigaba por lo temprano de la llamada y molesta por lo inoportuno, levanta el fono con evidente desgano.
- ¿Aló…?
como había sucedido en años anteriores, se acercó a la ventana y reclinando la cabeza al vidrio entrecerró sus ojos y en silencio, mientras su mente era invadida por los recuerdos
que atesoraba desde siempre, una furtiva lágrima empezó a deslizarse por su rostro…
De súbito, una llamada telefónica que interrumpe aquel sólido silencio, que interrumpe su sollozo, que interrumpe sus recuerdos…
Intrigaba por lo temprano de la llamada y molesta por lo inoportuno, levanta el fono con evidente desgano.
- ¿Aló…?