LA NUEZ DE ARRIBA: Temía estar solo hasta que aprendí a disfrutar ...

Temía estar solo hasta que aprendí a disfrutar
de mi propia compañía...

Temía fracasar y me di cuenta que es la mejor
oportunidad para aprender...

Temía a lo que opinaran los demás y reconocí
que lo importante es mi opinión acerca de mí mismo.

Temía la ingratitud y encontré que el dar era mi regalo.

Temía que me rechazaran y reconocí que la mayoría
de los rechazos están en mi propia exageración.

Temía el dolor hasta que aprendí que yo podía

retenerlo ó soltarlo.