LA NUEZ DE ARRIBA: Ven, amor, entra en mis brazos. ...

Ven, amor, entra en mis brazos.
Desde tu marcha te aguardan
y esos otros pequeñítos
que siempre volando se hallan,
se volverán remolinos
al contacto con tus alas.

No te demores, amor,
que ya siento tus pisadas.
La puerta se abre sin ruido...
¡Ya estás otra vez en casa