Pero un jardinero compró esa flor.
Y esa flor la miraba todos los días y hablaba a la flor y le decía ¿Seré yo capaz de que esta flor que tiene pinta de ser bonita esté tan mustia y con hojas secas viva de nuevo?
La flor estaba muy triste
La flor estaba marchita a punto de secarse y con las hojas secas y marchitas quemadas por el sol caliente y malo de Cáceres
Pero vino el jardinero.
¡Ay Jardinero!
Jardinero, que vio esa flor, la regó con el agua más pura, cristalina y limpia.
Y esa flor la miraba todos los días y hablaba a la flor y le decía ¿Seré yo capaz de que esta flor que tiene pinta de ser bonita esté tan mustia y con hojas secas viva de nuevo?
La flor estaba muy triste
La flor estaba marchita a punto de secarse y con las hojas secas y marchitas quemadas por el sol caliente y malo de Cáceres
Pero vino el jardinero.
¡Ay Jardinero!
Jardinero, que vio esa flor, la regó con el agua más pura, cristalina y limpia.