LA NUEZ DE ARRIBA: Pero un jardinero compró esa flor....

Pero un jardinero compró esa flor.

Y esa flor la miraba todos los días y hablaba a la flor y le decía ¿Seré yo capaz de que esta flor que tiene pinta de ser bonita esté tan mustia y con hojas secas viva de nuevo?

La flor estaba muy triste

La flor estaba marchita a punto de secarse y con las hojas secas y marchitas quemadas por el sol caliente y malo de Cáceres

Pero vino el jardinero.

¡Ay Jardinero!

Jardinero, que vio esa flor, la regó con el agua más pura, cristalina y limpia.