Llora la
noche con
lluvia copiosa
mientras medito afligida en mi alcoba.
Una vez más la soledad me abraza
con su
manto de angustias y penas.
Siento cómo de a poco me hundo
en un ancho
mar de incertidumbre.
Los recuerdos torturan mi mente
y enredan como ovillo de lana.