Despertar del sueño alado en momentos de pesares, es llorar lágrimas de ausencias y soledades. Son solo pompas de jabón que el viento las arrastraba como las hojas muertas del otoño.
Pero allí estaba él, esperando su regreso y recordó aquellos versos, tiernos y bellos. Apasionados, como sus besos.
Pero allí estaba él, esperando su regreso y recordó aquellos versos, tiernos y bellos. Apasionados, como sus besos.