Con el barro
de los pies del caminante,
con el polvo
de los nobles ideales,
con las lágrimas, ¡ay!,
¡ay, qué grandes!,
de los niños tristes
de tristes arrabales,
con las cosas más sencillas,
más torpes, más vulgares,...
de los pies del caminante,
con el polvo
de los nobles ideales,
con las lágrimas, ¡ay!,
¡ay, qué grandes!,
de los niños tristes
de tristes arrabales,
con las cosas más sencillas,
más torpes, más vulgares,...