LA NUEZ DE ARRIBA: En un rincón oscuro y absurdo...

En un rincón oscuro y absurdo

de aquel mundo de opulencia,

ignorado, olvidado y abandonado

estábame ya muriendo

cuando cayó una gran tormenta

que me arrastró por el cemento,

y luego por la cuneta,

y al final, en un campo sin dueño

me dejó desnudo, sin joyas,

sin hojas, herido y maltrecho.