LA NUEZ DE ARRIBA: en un mundo que no era el mío...

Pero un día me trasplantaron

al asfalto y a la riqueza

y me quedé sin raíces

y sin unión con la tierra;

el viento empezó a moverme,

me fui quedando sin savia,

se me secaron las hojas,

se me fue muriendo el alma;

en un mundo que no era el mío

me fui sintiendo extranjero,

y no encontraba mi sitio:

aquello no era mi tierra