Empezaron el viaje y al principio Ícaro volaba al lado de su padre, pero después empezó a volar cada vez más alto y se acercó tanto al sol que se derritió la cera que sujetaba las plumas de sus alas, cayó al mar y se ahogó. Dédalo recogió a su hijo y lo enterró en una pequeña isla que más tarde recibió el nombre de Icaria.
Dédalo llegó a la isla de Sicilia, donde vivió hasta su muerte en la corte del rey Cócalo.
Dédalo llegó a la isla de Sicilia, donde vivió hasta su muerte en la corte del rey Cócalo.
