Quisiera refugiarme en tus brazos
en mis momentos de hastio y dolor;
saborear la dulce miel de tus besos
y fundirme con el fuego de tu calor.
Quisiera colmarte de besos
estremecernos hasta el
amanecer.
Sentir tu piel que me atraviesa el alma
¡de tanta dicha voy a enloquecer!
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