LA NUEZ DE ARRIBA (Burgos)

Yo este verano
Foto enviada por Victoria Serna,

victoria, yo por hoy lo dejo, que pases buena noche y hasta mañana
Buenas tardes, Victoria. Un poco liado estos días y hoy aprovecho para saludaros. El tuyo ha de ser, en justicia, un saludo especial, pues siempre sacas un momento para saludar y tender lazos con otros foros y otras personas. Y eso se agradece. Un saludo tambien para Nuez y cuantos visitan este foro.
Feliz tarde.
Buenas tardes Manuel, encantada de ver tus saludos y tu tranquilo saluda cuando puedas
Que disfrutes de la tarde
Un cariñoso saludo
hola antonio que tal pasaste el dia,
un abrazo
Buenas tardes Rober, el dia perfecto con un dia de sol precioso, yo toda la tarde en la calle,
Que tengas una feliz tarde
Un abrazo
Muy buenas tardes amigos-as de La Nuez, desde Asturias.
Que frío hace muchachos-as, el invierno acaba conmigo jejejee.
Victoria, no he gastado nada de nada, no tuve tiempo
que si me dejan... jajajajjaa, menuda soy yo.
Un besin y FELIZ TARDE.
Buenas tardes Tiny, por Barna el dia fue bonito de verdad com un sol precioso a la sombra un poquito de frio pero se podia soportar
Que tengas una feliz tarde
Un besin
Pájaro de la dicha,
azul pájaro o pluma,
sobre un sordo rumor de fieras solitarias,
del amor o castigo contra los troncos estériles,
frente al mar remotísimo que como la luz se retira.
Buenas tardes, Victoria. Un poco liado estos días y hoy aprovecho para saludaros. El tuyo ha de ser, en justicia, un saludo especial, pues siempre sacas un momento para saludar y tender lazos con otros foros y otras personas. Y eso se agradece. Un saludo tambien para Nuez y cuantos visitan este foro.
Feliz tarde.
Hola ROBER.

Un abrazo y feliz tarde.
Muy buenas tardes amigos-as de La Nuez, desde Asturias.
Que frío hace muchachos-as, el invierno acaba conmigo jejejee.
Victoria, no he gastado nada de nada, no tuve tiempo
que si me dejan... jajajajjaa, menuda soy yo.
Un besin y FELIZ TARDE.
La espera sosegada,
esa esperanza siempre verde,
pájaro, paraíso, fasto de plumas no tocadas,
inventa los ramajes más altos,
donde los colmillos de música,
donde las garras poderosas, el amor que se clava,
la sangre ardiente que brota de la herida,
no alcanzará, por más que el surtidor se prolongue,
por más que los pechos entreabiertos en tierra
proyecten su dolor o su avidez a los cielos azules
Pájaro de la dicha,
azul pájaro o pluma,
sobre un sordo rumor de fieras solitarias,
del amor o castigo contra los troncos estériles,
frente al mar remotísimo que como la luz se retira.
El tigre, el león cazador, el elefante que en sus colmillos lleva algún suave collar,
la cobra que se parece al amor más ardiente,
el águila que acaricia a la roca como los senos duros,
el pequeño escorpión que con sus pinzas sólo aspira a oprimir un instante la vida,
la menguada presencia de un cuerpo de hombre que jamás podrá ser confundido con una selva,
ese piso feliz por el que viborillas perspicaces hacen su nido en la axila del musgo,
mientras la pulcra coccinella
se evade de una hoja ... (ver texto completo)
La espera sosegada,
esa esperanza siempre verde,
pájaro, paraíso, fasto de plumas no tocadas,
inventa los ramajes más altos,
donde los colmillos de música,
donde las garras poderosas, el amor que se clava,
la sangre ardiente que brota de la herida,
no alcanzará, por más que el surtidor se prolongue,
por más que los pechos entreabiertos en tierra
proyecten su dolor o su avidez a los cielos azules
Mirar esos ojos que sólo de noche fulgen,
donde todavía un cervatillo ya devorado
luce su diminuta imagen de oro nocturno,
un adiós que centellea de póstuma ternura
El tigre, el león cazador, el elefante que en sus colmillos lleva algún suave collar,
la cobra que se parece al amor más ardiente,
el águila que acaricia a la roca como los senos duros,
el pequeño escorpión que con sus pinzas sólo aspira a oprimir un instante la vida,
la menguada presencia de un cuerpo de hombre que jamás podrá ser confundido con una selva,
ese piso feliz por el que viborillas perspicaces hacen su nido en la axila del musgo,
mientras la pulcra coccinella
se evade de una hoja ... (ver texto completo)
Acariciar la fosca melena
mientras se siente la poderosa garra en la tierra,
mientras las raíces de los árboles, temblorosas,
sienten las uñas profundas
como un amor que así invade.
Mirar esos ojos que sólo de noche fulgen,
donde todavía un cervatillo ya devorado
luce su diminuta imagen de oro nocturno,
un adiós que centellea de póstuma ternura
Oh la blancura súbita,
las ojeras violáceas de unos ojos marchitos,
cuando las fieras muestran sus espadas o dientes
como latidos de un corazón que casi todo lo ignora,
menos el amor,
al descubierto en los cuellos allá donde la arteria golpea,
donde no se sabe si es el amor o el odio
lo que reluce en los blancos colmillos.
Acariciar la fosca melena
mientras se siente la poderosa garra en la tierra,
mientras las raíces de los árboles, temblorosas,
sienten las uñas profundas
como un amor que así invade.
Largas cadenas que surten de los lutos,
de lo que nunca existe,
atan el aire como una vena, como un grito, como un reloj que se para
cuando se estrangula algún cuello descuidado.
Oh la blancura súbita,
las ojeras violáceas de unos ojos marchitos,
cuando las fieras muestran sus espadas o dientes
como latidos de un corazón que casi todo lo ignora,
menos el amor,
al descubierto en los cuellos allá donde la arteria golpea,
donde no se sabe si es el amor o el odio
lo que reluce en los blancos colmillos.
LA SELVA Y EL MAR

Allá por las remotas
luces o aceros aun no usados,
tigres del tamaño del odio,
leones como un corazón hirsuto,
sangre como la tristeza aplacada,
se baten con la hiena amarilla que toma la forma del poniente insaciable.
Largas cadenas que surten de los lutos,
de lo que nunca existe,
atan el aire como una vena, como un grito, como un reloj que se para
cuando se estrangula algún cuello descuidado.