LA NUEZ DE ARRIBA (Burgos)

Yo este verano
Foto enviada por Victoria Serna,

Buenas tardes Charo, espero sean interesantes, yo hice un curso, pero no me termino de gustar
Feliz tarde
Un besoooooooooooooooooo
Buenas tardes Victoria, esta tarde le he dicho a Antonio que en mi terraza a la sombra había 20`6 grados así que mira que día hemos tenido aquí también, haber si es cierto y llueve por aquí también,
pasalo bien y te mando un abrazo
Ama sin barreras y verás que la muerte nunca te alcanzará a ti y vivirás en la inmortalidad de los corazones que has amado con pasión y admiración.
No importa la distancia ni el mar que nos separa, ya que siempre habrá un cielo que nos una.
Ama sin barreras y verás que la muerte nunca te alcanzará a ti y vivirás en la inmortalidad de los corazones que has amado con pasión y admiración.
que las disfrutes
Buenas tardes Caty
Un besoooooooooooo y feliz tarde
Buenas tardes VICTORIA, hoy comenzamos las clases de informática ¡a ver lo que sale!. Un abrazo chavala.
Buenas tardes Charo, espero sean interesantes, yo hice un curso, pero no me termino de gustar
Feliz tarde
Un besoooooooooooooooooo
Intentaré seguir tus consejos.
Ayer madruge un poquillo y tuve un día despistado guapo. Iba la menda con su cochecito por la ciudad en busca de una calle, y mirando a ver por donde andaba. En una de esas me metí en dirección prohibida.
-Un tio-: "Que morro tienes. (Y me mira con mala leche)
-Yo mismamente-: será depiste, que ando buscando una calle. (será capullo)
-Otro tío-:"allí tienes un sitio" (jajajaja)
De verdad, y claro todos pitandome.
Mira si iba despistada.
Y después de dar miles ... (ver texto completo)
Muy buenas tardes, que cosas mas raras te pasan, sera por ir pensando en las musarañas jajajajaj no es lo normal en ti
Yo en traspote publico, y si no me acompañan a segun que sitios tambien me pierdo, yo soy anti ferrocarriles, y que gracia luego veo que no es tan complicado, lo bueno que precuntando se llega a Roma, un dicho muy verdadero
Yo hoy ya necesite mi abanico, suerte que no sale del bolso.
Feliz tarde y mis deseos de que llueva se que hace mucha falta
Un besooooooooooooooooooo
Buenas tardes VICTORIA, hoy comenzamos las clases de informática ¡a ver lo que sale!. Un abrazo chavala.
que las disfrutes
Hoy quiero regresar.
Cuando febrero se acerca, ya sin frío,
para recobrar aquel remolino de almendras
y tuneras.
Aquel olor salitre y miel de abeja
que se despeñaba, cuesta abajo,
por el camino de la ermita y los dragos.

Victoria, precioso
Buenas tardes VICTORIA, hoy comenzamos las clases de informática ¡a ver lo que sale!. Un abrazo chavala.
Buenos dias Las Matas.
Este año esta de lo mas raro, solo sol y ni agua ni nieve
Aqui ya te puedes imaginar al sol molesta de verdad
Feliz dia y no te canses
Un besoooooooooooooooooooooo
Intentaré seguir tus consejos.
Ayer madruge un poquillo y tuve un día despistado guapo. Iba la menda con su cochecito por la ciudad en busca de una calle, y mirando a ver por donde andaba. En una de esas me metí en dirección prohibida.
-Un tio-: "Que morro tienes. (Y me mira con mala leche)
-Yo mismamente-: será depiste, que ando buscando una calle. (será capullo)
-Otro tío-:"allí tienes un sitio" (jajajaja)
De verdad, y claro todos pitandome.
Mira si iba despistada.
Y después de dar miles ... (ver texto completo)
Debajo la torre y la balconada
entre las galerías y las tapias
hermosa y resplandeciente flotaba,
pálida de muerte, entre las casas,
entrando silenciosa en Camelot.
Al embarcadero juntos salieron:
dama y señor, burgués y caballero,
su nombre junto a la proa leyeron,
la dama de Shalott.
¿Qué tenemos aquí? ¿Y qué es todo esto?
Y en el palacio de luces y juegos
el jolgorio real tornó silencio;
Se santiguaron todos con miedo,
los caballeros, allí en Camelot:
Pero Lancelot, meditando un poco,
fue y dijo, “Ella tiene el rostro hermoso,
por gracia de Dios misericordioso,
la dama de Shalott.”
... (ver texto completo)
Se oyó un cantar, un cantar triste y santo
cantado con fuerza y luego muy bajo,
hasta helarse su sangre muy despacio,
por completo sus ojos se cerraron
fijos en las torres de Camelot.
Porque hasta allí llegó con la marea,
de las primeras casas a la puerta,
y cantando su canción quedó muerta,
la dama de Shalott.
Debajo la torre y la balconada
entre las galerías y las tapias
hermosa y resplandeciente flotaba,
pálida de muerte, entre las casas,
entrando silenciosa en Camelot.
Al embarcadero juntos salieron:
dama y señor, burgués y caballero,
su nombre junto a la proa leyeron,
la dama de Shalott.
Tendida, vestida de un blanco nieve
desbordando por los lados del bote
las hojas cayendo sobre ella, leves,
a través del sonido de la noche,
ella flotaba hacia Camelot.
Y mientras la afilada proa hería
los campos y las esbeltas colinas,
se oyó un cantar, su última melodía,
la dama de Shalott.
Se oyó un cantar, un cantar triste y santo
cantado con fuerza y luego muy bajo,
hasta helarse su sangre muy despacio,
por completo sus ojos se cerraron
fijos en las torres de Camelot.
Porque hasta allí llegó con la marea,
de las primeras casas a la puerta,
y cantando su canción quedó muerta,
la dama de Shalott.
Del río a través del pequeño espacio
como un audaz adivino extasiado
y en trance, viendo ante sí su trágico
destino, y con el semblante impávido,
ella miró lejos, a Camelot.
Y cuando el día por fin se acababa,
ella se tendió, y soltando amarras,
dejó que la corriente la arrastrara,
la dama de Shalott.
Tendida, vestida de un blanco nieve
desbordando por los lados del bote
las hojas cayendo sobre ella, leves,
a través del sonido de la noche,
ella flotaba hacia Camelot.
Y mientras la afilada proa hería
los campos y las esbeltas colinas,
se oyó un cantar, su última melodía,
la dama de Shalott.
IV
En la tormenta que de este soplaba,
los bosques de oro pálido menguaban,
y el río ancho en su orilla los lloraba.
Un cielo negro y bajo diluviaba
encima las torres de Camelot.
Ella bajó hasta el río, y encontróse
bajo un sauce, una barca aún a flote,
y escribió, justo en la proa del bote,
“La Dama de Shalott”.
Del río a través del pequeño espacio
como un audaz adivino extasiado
y en trance, viendo ante sí su trágico
destino, y con el semblante impávido,
ella miró lejos, a Camelot.
Y cuando el día por fin se acababa,
ella se tendió, y soltando amarras,
dejó que la corriente la arrastrara,
la dama de Shalott.