Si fueras una lágrima en mi ojo, no lloraría nunca, porque no querría perderte.
De la
amistad al roce, del roce al cariño y del cariño...
La risa y las lágrimas mueven las ruedas de la misma sensibilidad; en un caso la fuerza motriz es el aire y en otro el
agua, eso es todo.
Cuando me amas, me siento la diosa de tu ser, cuando te amo, me siento la esclava del placer.
El amor inmaduro es "te nesesito por que te amo" y el amor maduro es "te amo porque te nesesito".