Quien yo quiero, no me quiere,
quiéreme la que no quiero,
en fin, que penan, y muero.
Por las unas muero yo,
las otras mueren por mí,
a las que me dizen sí
respóndoles yo que no.
A las que me huyen, vo,
las que a mí vienen, no espero,
en fin, que penan, y muero.
Las que quiero obedescer,
no me quieren aun mirar,
y mueren por me hablar
las que yo no puedo ver.
No me quieren entender,
ni entender menos las quiero,
en fin, que penan, y muero.
Las unas de mí se alexan,
yo de las otras me alexo,
a las que me siguen dexo,
las que yo no sigo me dexan.
Las unas de mí se quexan,
yo de todas por entero,
en fin, que penan, y muero.
Juan de Timoneda
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