Un pensamiento que se apodera de nosotros en la quietud de la noche nos conduce a la gloria o a la locura. La mirada lánguida y serena de una mujer nos convierte en el más feliz de los hombres o el más desgraciado. Una palabra puede convertirnos en ricos después de la pobreza y en paupérrimos depue´s de la opulencia....
Una sola palabra pronunciada por Salma, en aquella noche serena, me colocó entre mi pasado y mi futuro, cual embarcación entre la profundiad de los mares y las cimas del espacio.
