Rezo, en la oración del no creyente.
Me pido, para tener cada día
palabras tiernas en los labios,
caricias suaves en las manos,
reflejos alegres en los ojos,
sutileza firme en los brazos,
suavidad incisiva en los besos,
claridad sincera en el oído,
sabor inmutable en el paladar,
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