En infusión:
Cortar una cebolla en rodajas y cocerlas en una taza de leche fuertemente dulcificada con miel. Beber la infusión caliente antes de acostarse en casos de resfríos y tos.
Juntar una cebolla cruda, cortada en rodajas, con un vaso de vinagre y hervir, colar la infusión. Cuando esté tibia, colocar la infusión, exprimir la pulpa de las cebollas para recoger todo el jugo. Usar todo el líquido obtenido en compresas utilizando pedazos de gasa y aplicarlos sobre los callos.
Colocar en un recipiente una cebolla grande, cortada en rodajas, junto con ½ litro de agua, dejar en infusión durante una noche, colar el líquido exprimiendo la cebolla para obtener todo el jugo y beber en ayunas.
Jarabe: Cocer en un litro de agua de agua un kilo de cebollas frescas junto con 300 grs de miel y 750 grs de azúcar. Se debe cocer en fuego bajo durante tres horas y una vez frío filtrar a través de un tamiz, el líquido obtenido se debe guardar en una botella y consumir a cucharadas.
En decocción: Cocer una cebolla cortada en rodajas en medio litro de agua, filtrar el líquido, dulcificar con miel y beber una taza por la mañana y otra por la noche para combatir el estreñimiento.
... (ver texto completo)