La gente se arregla todos los días el cabello. ¿Por qué no el corazón? Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas.
Hay palabras y hay asesinos de palabras, y ellas por si solas no son nada, entre ellas no, pero en tu boca... me matan. A veces siento que el pensamiento es un idiomas de signos sin sentido