LA NUEZ DE ARRIBA (Burgos)

Yo este verano
Foto enviada por Victoria Serna,

Ámame toda la noche, toma las llaves de mi cuerpo,

quédate dentro y siente mi pasión,

deja marcas indelebles en mis labios y en todo mi ser.

¡Ámame mi amor como tú sabes hacerlo!
Sopla con tu aliento el fuego que creí ya muerto,

haz vibrar mi cuerpo, te lo pido por favor,

solo tú puedes encender en mí la llama que se extingue,

no dejes que se apague la flama, avívala con tu amor.
Ámame ahora porque quizás el mañana no exista,

Ámame como jamás has amado nunca,

hazme sentir que estoy viva y puedo volver amar,

Ámame, cúbreme el cuerpo de besos y no me dejes ir
Ni la tristeza, ni la desilusión, ni la incertidumbre, ni la soledad, ¡nada me impedirá sonreír!

Ni el miedo, ni la depresión, por más que sufra mi corazón, ¡nada me impedirá soñar!

Ni la desesperación, ni la ignorancia, mucho menos el odio o alguna ofensa, ¡nada me impedirá vivir!

En medio de las tinieblas, entre los espinos, en las tempestades y en extraviados caminos, ¡nada me impedirá creer en Dios!

Así errando y aprendiendo, todo me será favorable, para que yo pueda siempre evolucionar, ... (ver texto completo)
Ráfaga infinita que desconcierta mis sentidos,

Alma sin rumbo que atormenta mi corazón.

Infinito refugio de tristes fantasías,

mundo sin infinito que llega a su fin.

Imágenes perdidas en completa oscuridad,
... (ver texto completo)
Cuando me amé de verdad, percibí que mi mente puede atormentarme y decepcionarme. Pero cuando la pongo al servicio de mi corazón, se vuelve una gran y valiosa aliada.
Cuando me amé de verdad, desistí de estar reviviendo el pasado y de preocuparme con el futuro. Eso me mantiene en el presente, que es donde la vida sucede.
Cuando me amé de verdad, desistí de querer tener siempre la razón y, con ello, me equivoqué en menos ocasiones.
Cuando me amé de verdad, dejé de temer mi tiempo libre y desistí de hacer planes. Hoy hago lo que creo correcto y a mi propio ritmo. ¡Y como es bueno eso!
Cuando me amé de verdad, comencé a librarme de todo lo que no fuera saludable: personas, tareas, creencias y -cualquier cosa que me disminuyera. Mi razón llamó a eso egoísmo. Pero hoy sé que es amor-propio.
Cuando me amé de verdad, comencé a percibir como es ofensivo intentar forzar a alguna cosa a alguien que todavía no está preparado - incluyéndome.
Cuando me amé de verdad, dejé de desear que mi vida fuera diferente y comencé a ver que todo lo que sucede contribuye para mi crecimiento.
Cuando me amé de verdad, pude percibir que el sufrimiento emocional es una señal de que estoy yendo contra mi verdad.
Cuando me amé de verdad, pude comprender que en cualquier circunstancia, estaba en el lugar correcto a la hora correcta. Entonces pude relajarme.
Cada acto, cada palabra, cada sonrisa, cada mirada, fructificará según como lo siembres. Ve y arroja el grano, ve abriendo el surco y siembra. Y cuando llegue el atardecer de tu vida, enfrentarás la muerte con los brazos cargados y una amplia sonrisa, como el sembrador que, dejando la mancera al terminar el día, se acerca cargado y sonriente a la dulce cabaña donde lo espera la amada esposa y la sabrosa cena.