Aprenderás que con la misma severidad conque juzgas, también serás
juzgado y en algún momento condenado.
Aprenderás que no importa en cuantos pedazos tu corazón se partió, el mundo no se detiene para que lo arregles. Aprenderás que es uno mismo quien debe cultivar su propio
jardín y decorar su alma, en vez de esperar que alguien le traiga
flores