LA NUEZ DE ARRIBA (Burgos)

Yo este verano
Foto enviada por Victoria Serna,

donde el poeta trabaja sobre sus papeles, hay una
campana que comunica al poeta con el infinito.
DAVID ESCOBAR GAUNDO

Durante siglos fue campana de convento,
aromada de inciensos en la paz de los claustros,
junto a los pasos leves y el murmullo
de quedas oraciones.
Sus horas transcurrían
entre laudes, maitines, vísperas y completas, ... (ver texto completo)
¡Cómo resbala el agua por mi espalda!
¡Cómo moja mi falda
y pone en mis mejillas su frescura de nieve!
Llueve, llueve, llueve.

Y voy, senda adelante,
con el alma ligera y la cara radiante.
Sin sentir, sin soñar,
llena de la voluptuosidad de no pensar
... (ver texto completo)
En todo nacimiento repican campanas de Navidad.
Y muchos padres
descubren, en las palpitaciones
del corazón de su hijo, enamorados latidos
del Corazón de Dios...

¡Cuán cerca todavía
de las manos de Dios!
¿Sentís su aliento
rugir entre los cedros ... (ver texto completo)
.

Mis hijos, a coro,
– ¡quién lo iba a creer!–
cantan villancicos
en correcto inglés.

Guitarras eléctricas
y musicasettes,
entre luces tibias, ... (ver texto completo)
Vitoria te deseo unas felices fiestas
Felices Fiestas para ti Pepe que las disfrutes
Gracias
Un besooooooooooooooooooo
Vitoria te deseo unas felices fiestas
La niebla va prendiendo en los castaños
su inmenso velo tenue. Se diría
que es del color de la melancolía
y del tamaño de los desengaños.
Vienen los años y se van los años
como se va y se viene la alegría.
Un Niño va a nacer en esta fría
plaza del corazón. Vientos extraños

hielan por las esquinas, quiebran ramas, ... (ver texto completo)
NOCHEBUENA

Serranas y pastores
en la vaguada;
ellas hablan de amores,
con la mirada.

Ellos la noche admiran…
¡tantas estrellas…!
mientras ellas suspiran, ... (ver texto completo)
ste Niño celestial
tiene unos ojos tan bellos,
que se va el alma tras ellos
como a un centro natural.

No se dejaba mirar
envuelto en nubes y velos;
ahora en pajas y hielos
se deja ver y tocar.

Y como mira a los que son
la causa por que suspira,
con unos ojuelos mira
que penetra el corazón.

Félix Lope de Vega ... (ver texto completo)
Para la adoración no traje oro.
(Aquí muestro mis manos despojadas)

Para la adoración no traje mirra.
(¿Quién cargaría tanta ciencia amarga?)

Para la adoración traje un grano de incienso:
mi corazón ardiendo en alabanzas.
entí decir ¡Belén! y un inseguro
empuje me arrastró; quedé un momento
sin poder respirar; pálido y lento
volví a palpar el muro, y tras el muro

el roce de un testuz súbito y duro
me hizo pasmar; después sentí un violento
temblor de carne y labio, el movimiento
gozoso de la gente y un oscuro

miedo dulce a volver; seguí avanzando
y resbalé en la paja; ya caído
toqué el cuerpo de un niño:
yo quería

pedirle ver y me encontré mirando,
sintiéndome nacer, recién nacido,
junto al rostro de Dios que sonreía. ... (ver texto completo)
Enfermera:
Jesús tiene calentura
de amor y de primavera.
¿Sabes tú con qué se cura?

–Enfermera, por favor,
piensa qué le vas a dar,
que es el suyo un mal de Amor
que no se puede curar.
... (ver texto completo)
Nunca llegan al portal
las figuras del belén.

Los pastores se han quedado
sin las piernas por correr.

No encuentran los Reyes Magos
la estrellita de papel.

Los camellos en el musgo
ya no se pueden mover.

El río de plata sigue
desembocando al revés.

La lavandera del lago
nunca acaba de tender.

Herodes hoy ha encendido
las mismas luces de ayer.

En las montañas la nieve
no se puede deshacer.

La Virgen está esperando
y esperando San José

La comadrona no llega
y ya empieza a anochecer.

El pastor tampoco viene
con la hierba para el buey.

Los hombres no llegan nunca
a la cueva de Belén.

La Virgen está esperando
y el Niño Jesús también. ... (ver texto completo)
En esta Nochebuena
he jugado a ser ciego
por las calles ingenuas
de una ciudad de cuento.
Algodones de loto
desinfectan mi miedo.
Y, al batir de sus alas,
me levantan en vuelo.

Me perdí entre la gente. ... (ver texto completo)
Huele a sidra y a churros,
a chocolate, a sueño:
me dormía en la iglesia
entre plumas de incienso,
junto al vaho de musgo
de un belén boquiabierto.
Pero el Niño tirita
en las velas. Misterio:

se cansó de ser barro, ... (ver texto completo)