Pero esperarte el último latido
para el propiso de la suerte del corazón
un mal respiro, que haga respirar dos corazones,
en una
noche, que nos encontraramos,
puede ser un mal amor, puede hacer respirar
este corazón, lleno de dolor. En una sola noche, y encontrar a quien
tiene suficiente de ese dolor
puede esperar otro día,
y contar que contigo puedo salvar el mundo nuevamente
y decir eso, y seguir esperando para seguir diciendo eso estar bien
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