La capacidad de pensar es la que nos hace gozar, disfrutar, temer o sufrir de acontecimientos que ni siquiera pertenecen al presente sino que ya ocurrieron, que prevemos, deseamos o tememos que ocurran.
Varios serian los sentimientos que nos manejan a su antojo a lo largo de nuestra existencia, amor, odio, temor, placer, etc. Mas seria el AMOR el único capaz por si mismo de hacer aflorar a cualquiera de los demás y el que mas palabras y textos desgastó en grabados y escritos a través de la historia.
Las personas no seriamos tales sin la capacidad de pensar, sentir y tomar decisiones de manera autónoma, los sentimientos nos acompañan para bien o para mal constantemente, y es mucha la dedicación y empeño otorgados a la causa de expresarlos, ocultarlos, disfrutarlos, trasmitirlos o inclusive querer controlarlos, esta ultima, resultando tarea mas que retadora, formando así parte del eje de nuestra propia existencia.
En cualquier caso el uso de este transito entre lo que llamamos nacer y morir, nunca cae en la indiferencia absoluta entre aquellos que nos rodean, con lo que con mayor o menor intensidad o popularidad, modificamos irremediablemente no ya el presente sino a posteriori, ese otro transito de los demás, construyendo así con todo ello, una cadena sin principio ni final, con la que nos formamos unos a otros elaborando colectivos y sociedades
... (ver texto completo)