Jueves: Nadia me estaba esperando con sus jodidos dientes de vampiro y con su sonrisita estilo Jack Nicholson en Batman. No pude evitar llegar media hora tarde: fue el tiempo que llevo ponerme los zapatos. La reventada de Nadia me puso a trabajar con las argollas pero, cuando se distrajo, salí corriendo a esconderme en el baño. Mandó a otro entrenador a buscarme y como castigo, me puso a trabajar en la máquina de remar y.... me hundí.
Viernes: Odio a la hija de puta de Nadia más que a cualquier otro ser humano que haya odiado en la
historia del mundo. Estúpida, famélica, anémica, pendeja y facherita sin cerebro. Si hubiese una parte de mi cuerpo que pudiese mover sin un dolor desesperante, la rompería toda, su puta madre que la parió. Nadia quiso que trabajara en mis triceps... ¡YO NO TENGO TRICEPS!... y si no quiere que joda el piso o lo rompa, que no me pase las putas barras o cualquier otra cosa que pese mas que un sandwich...
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