LA NUEZ DE ARRIBA (Burgos)

Noemi en La Fuente (foto antigua)
Foto enviada por Victoria Serna,

Hasta con los niños. ¡Dios mío!

Buenas noches Victoria.

¿Que quieres que te diga? Mujer.
Todo pasa. Se feliz.

Un abrazo y hasta mañanaaaaaaaaaaaaa.
Buenas noches Elmaestro.
No digas nada porque todo se sabe, lo sabes tu lo se yo y es mas que suficiente
La verdad es que no me preocupa lo mas minimo,
Que descanses y feliz noche
Un saludooooooooooooooooo y hasta mañanaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
Adiossssssssssss
Hasta con los niños. ¡Dios mío!

Buenas noches Victoria.

¿Que quieres que te diga? Mujer.
Todo pasa. Se feliz.

Un abrazo y hasta mañanaaaaaaaaaaaaa.
El Sistema Métrico Decimal es uno de los legados más importantes de la Revolución Francesa, todo un símbolo del principio de igualdad. La situación previa era de una confusión absoluta ya que las unidades de medida se definían muy arbitrariamente y variaban de una país a otro dificultando las transac­ciones comerciales y el intercambio científico entre las naciones.
Pero antes de medirlo es necesario conocer su origen.
Vaya pregunta! ¿Pues qué va a medir? Un metro mide… un metro.

No es fácil responder a la pregunta sin hacer referencia a la propia medida, a sus múltiplos o submúltiplos. A no ser que recitemos aquello de “un metro es la diezmillonésima parte de un cuadrante del meridiano terrestre” que nos enseñaban en el colegio.
Todas las máquinas de control van asociadas a un ordenador, donde se almacena y se trata toda la información referente a los recipientes, con objeto de informar en tiempo real al operario, que tomará las decisiones oportunas para obtener un producto de mayor calidad.
Contaré, si así lo queréis,
pero hablar de las mujeres…
Ramona a enojarse va…
¡Bah!
El vino apenas probé,
y sin embargo gasté
cuatro pesos con cincuenta…
Cuenta.
No hubo mona, no señor;
me puso alegre el licor,
y a Ramoncica también…
Bien.
¿Ocho, dices? ¡No, pardiez!
Serían siete, tal vez;
una fue para Ramona…
Mona.
¡Una sombra y la insulté!
Perdóname, que tomé
cuatro copas con bizcocho…
Ocho.
Pero, ¿estás vivo o difunto?
Aclara bien este punto,
que a mi ya nada me asombra…
Sombra.
No tal; no me iré de aquí
sin saber quién me habla así.
Dime siquiera tu nombre…
Hombre.